CNXecfhVEAAjb4n

BOGOTÁ, 04 Sep. 15 / 07:45 pm (ACI).- Los obispos de Colombia y Venezuela solicitaron “de manera explícita y pública” que los presidentes de ambas naciones, Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro, se encuentren para poder superar la grave problemática de los deportados colombianos que han sido expulsados del territorio venezolano.

 

Desde hace unos días el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró el estado de excepción en la zona fronteriza con Colombia y ordenó la expulsión de los colombianos en territorio venezolano.

Estas deportaciones habrían llegado ya a Caracas mientras el gobierno de Colombia prepara una demanda contra el mandatario venezolano y su cúpula de gobierno ante la Corte Penal Internacional.

Hasta el momento son más de 1300 los deportados y en muchos casos las casas de estos ciudadanos colombianos que vivían en Venezuela han sido derrumbadas.

Ante esta grave situación, los obispos solicitan “de manera pública y explícita que los Presidentes de ambas naciones se encuentren para un diálogo que permita contraer compromisos concretos y a largo plazo”.

En un comunicado con fecha 3 de septiembre, los prelados reconocen que hay graves problemas en la zona fronteriza como redes de delincuencia organizada, tráfico de personas, grupos irregulares, tráfico de drogas, contrabando, corrupción; “pero ninguna de estas graves dificultades, de raíces económicas, políticas y sociales, y de consecuencias morales se resuelve por la vía de la fuerza”.

Los prelados afirman que es preocupante en ambos países “las medidas tornadas por el gobierno de Venezuela con sus consecuencias: la implementación del Estado de excepción en los municipios de la frontera Venezolana, de expulsión masiva, separación de las familias, pérdida de las viviendas y afectación de la vida económica y social de la región”.

El encuentro de los presidentes que solicitan los obispos, indican, “es urgente y debe ser permanente. Objetivo primario de este encuentro es reafirmar la riqueza de ser una frontera viva donde se manifiesta la integración y la generación de desarrollo integral para los dos pueblos”.

Asimismo, los prelados de Colombia y Venezuela deploran todo exceso que atente contra la dignidad de la persona humana y sus derechos fundamentales. Por eso es necesario que los derechos humanos de cada quien, cualquiera que sea su condición, nacionalidad o credo sean respetados”.

Para concluir los obispos imploran “del Dios de la vida y Padre de todos, su fuerza y su luz por intercesión de María, la Madre de Dios, la misma de Chiquinquirá (Patrona de Colombia) y Coromoto (Patrona de Venezuela)”.


0
0
0
s2smodern
 
 

Google Translate Widget

Google Translate Widget by Infofru

Author Site Reviewresults